![]() |
JULIO - AGOSTO 2008 |
| Contacto |
|
|||||
|
|
Dr. Carlos Alberto Distilo (M.N. 34309- M.P. 44114) Médico. Profesor Titular de Medicina Homeopática del Curso Universitario de Homeopatía Clínica en la Universidad Maimónides 4832-2898 www.unitashomeopathica.com Descartes, Bacon y otros filósofos desarrollaron y expandieron ampliamente una concepción que cortó el sentimiento de comunicación entre los seres humanos y el planeta que habitan. Esta teoría sostenía que el mundo no es sensible, sino mecánico; no es participativo, sino inerte. De esta manera la naturaleza, la sociedad y el cuerpo humano pasaron a ser vistos como un conjunto de partes intercambiables que podían ser reparadas o reemplazadas desde afuera. Fenómenos como los sentimientos, el contexto social, la espiritualidad y las diferencias de personalidad desafiaban la medida y la manipulación, y, por lo tanto, debían ser eliminados. Esta visión completamente opuesta a la de Paracelso, a la de Hahnemann y Freud, por mencionar sólo a algunos dentro del ámbito médico, es la que ha caracterizado el abordaje tecnomédico hasta el día de hoy. Los principios básicos del modelo tecnomédico son: separación mente- cuerpo; considerar el cuerpo como una máquina; ver al paciente como un objeto; distanciamiento del médico de su paciente; diagnóstico y tratamiento de afuera hacia adentro (curando enfermedades, reparando disfunciones); organización jerárquica y estandarización del cuidado; autoridad y responsabilidad inherente al médico, no al paciente; sobrevaloración de la ciencia y de la tecnología; intervenciones agresivas con énfasis en resultados a corto plazo; la muerte como derrota; sistema guiado por las ganancias e intolerancia a otras modalidades. De este maravilloso y completo estudio de la Dra.Robbie Davis-Floyd antropóloga cultural e investigadora del Departamento de Antropología de la Universidad de Texas, Austin, que denomina al paradigma imperante como "Modelo Tecnocrático del Nacimiento" podemos obtener otras jugosas conclusiones. Por ejemplo, cuando nos dice que el énfasis de la tecnomedicina en las especialidades por encima del cuidado primario genera una jerarquía entre los médicos con poderosas ramificaciones para la economía y el cuidado del paciente. Los médicos de cuidado primario, incluyendo médicos de familia, internos, pediatras, ginecólogos, etc. tienen la oportunidad de familiarizarse con sus pacientes y así surgen vínculos muy fuertes. De hecho, la práctica familiar es reconocida como una de las más cuidadosas y empáticas ramas de la medicina. Lamentablemente, dentro de la jerarquía médica, ésta ha sido también una de las más devaluadas. Esta devaluación refleja la tendencia general a la desvalorización de los generalistas y la predilección por la especialización, paralelamente a la alta tecnología que ellos comandan. No debemos olvidar que los médicos de cuidados primarios (los homeópatas, entre ellos) somos quienes reciben el 80 % de las consultas médicas. Como en otras esferas de la vida social, agrega Robbie Davis-Floyd, en medicina, jerarquía y estandarización van mano a mano. Aquellos que están en la cumbre de la jerarquía, considerados más importantes, dan por sentada la autoridad de establecer normas estandarizadas con las cuales otros deben vivir. Hoy, es más probable que la cabeza de las jerarquías médicas sea el CEO (chief executive officer) de la empresa de salud o de la compañía de seguros. En ambos casos, el líder creará un sistema del cuidado, dado que la desviación de la norma puede resultar en una demanda o en una acción por daños contre el médico, la institución o ambos. La medicina occidental aísla para poder estandarizar, y, a su vez, la estandarización produce aislamiento. Y en una escala más amplia, la estandarización permite intereses comerciales tales como las industrias farmacéuticas y las empresas de tecnología médica para dirigir investigaciones y finalmente designar tratamientos de aplicación masiva. En medio de este sistema la homeopatía sigue ganando prestigio por su atención personalizada, en la cual la primera entrevista lleva una hora. Luego del minucioso interrogatorio se pasa al examen clínico y se trata de llegar a un diagnóstico nosológico utilizando todos los medios modernos a nuestro alcance (RMN, TAC, Ecografías, etc., etc.). A través del mismo se podrá establecer un pronóstico y evaluar la exclusividad o no del tratamiento homeopático. En muchos casos debemos trabajar en forma complementaria con la medicina oficial. Para el médico homeópata es importante el medio psíquico familiar y social en el cual el paciente desarrolla su vida. La interrelación con el medio nos permite estudiar más ampliamente la vida de la persona que nos consulta. Con esta forma de trabajo el médico homeópata reivindica al viejo médico de cabecera y llena un espacio muy preciado por los enfermos. |
||
|